Ayuno y abstinencia

Publicado en Año Liturgico, Catequesis, Celebración Litúgica, Cuaresma, Formación, Jesús, Reflexión, iglesia católica el Febrero 8, 2008 por effeta

 El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día. La abstinencia consiste en no comer carne. Son días de abstinencia y ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno de los dieciocho hasta los cincuenta y nueve años de edad.

Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.

El ayuno y la abstinencia se pueden cambiar por otro sacrificio, dependiendo de lo que dicten las Conferencias Episcopales de cada país, pues ellas son las que tienen autoridad para determinar las diversas formas de penitencia cristiana.

¿Por qué el Ayuno?

Es necesario dar una respuesta profunda a esta pregunta, para que quede clara la relación entre el ayuno y la conversión, esto es, la transformación espiritual que acerca del hombre a Dios.

El abstenerse de la comida y la bebida tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como “actitud consumística”.

Tal actitud ha venido a ser en nuestro tiempo una de las características de Ia civilización occidental. El hombre, orientado hacia los bienes materiales, muy frecuentemente abusa de ellos. La civilización se mide entonces según Ia cantidad y Ia calidad de las cosas que están en condiciones de proveer al hombre y no se mide con el metro adecuado al hombre.

Esta civilización de consumo suministra los bienes materiales no sólo para que sirvan al hombre en orden a desarrollar las actividades creativas y útiles, sino cada vez más para satisfacer los sentidos, Ia excitación que se deriva de ellos, el placer, una multiplicación de sensaciones cada vez mayor.

El hombre de hoy debe abstenerse de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos: ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse a sí mismo: No.

No es Ia renuncia por Ia renuncia: sino para el mejor y más equilibrado desarrollo de sí mismo, para vivir mejor los valores superiores, para el dominio de sí mismo.

Fuente: http://www.aciprensa.com

¿Cómo vivir Cuaresma?

Publicado en Año Liturgico, Catequesis, Celebración Litúgica, Cuaresma, Formación, Jesús, Reflexión, iglesia católica el Febrero 8, 2008 por effeta

 Durante este tiempo especial de purificación, contamos con una serie de medios concretos que la Iglesia nos propone y que nos ayudan a vivir la dinámica cuaresmal.

Ante todo, la vida de oración, condición indispensable para el encuentro con Dios. En la oración, si el creyente ingresa en el diálogo íntimo con el Señor, deja que la gracia divina penetre su corazón y, a semejanza de Santa María, se abre la oración del Espíritu cooperando a ella con su respuesta libre y generosa (ver Lc 1,38).

Asimismo, también debemos intensificar la escucha y la meditación atenta a la Palabra de Dios, la asistencia frecuente al Sacramento de la Reconciliación y la Eucaristía, lo mismo la práctica del ayuno, según las posibilidades de cada uno.

La mortificación y la renuncia en las circunstancias ordinarias de nuestra vida, también constituyen un medio concreto para vivir el espíritu de Cuaresma. No se trata tanto de crear ocasiones extraordinarias, sino más bien, de saber ofrecer aquellas circunstancias cotidianas que nos son molestas, de aceptar con humildad, gozo y alegría, los distintos contratiempos que se nos presentan a diario. De la misma manera, el saber renunciar a ciertas cosas legítimas nos ayuda a vivir el desapego y desprendimiento.

De entre las distintas prácticas cuaresmales que nos propone la Iglesia, Ia vivencia de Ia caridad ocupa un lugar especial. Así nos lo recuerda San León Magno: “Estos días cuaresmales nos invitan de manera apremiante al ejercicio de Ia caridad; si deseamos Ilegar a la Pascua santificados en nuestro ser, debemos poner un interés especialisimo en la adquisición de esta virtud, que contiene en si a las demás y cubre multitud de pecados”.

Esta vivencia de la caridad debemos vivirla de manera especial con aquél a quien tenemos más cerca, en el ambiente concreto en el que nos movemos. Así, vamos construyendo en el otro “el bien más precioso y efectivo, que es el de Ia coherencia con la propia vocación cristiana” (Juan Pablo II).

¿Cómo vivir la Cuaresma?

1. Arrepintiéndome de mis pecados y confesándome.

Pensar en qué he ofendido a Dios, Nuestro Señor, si me duele haberlo ofendido, si realmente estoy arrepentido. Éste es un muy buen momento del año para llevar a cabo una confesión preparada y de corazón. Revisa los mandamientos de Dios y de la Iglesia para poder hacer una buena confesión. Ayúdate de un libro para estructurar tu confesión. Busca el tiempo para llevarla a cabo.

2. Luchando por cambiar.

Analiza tu conducta para conocer en qué estás fallando. Hazte propósitos para cumplir día con día y revisa en la noche si lo lograste. Recuerda no ponerte demasiados porque te va a ser muy difícil cumplirlos todos. Hay que subir las escaleras de un escalón en un escalón, no se puede subir toda de un brinco. Conoce cuál es tu defecto dominante y haz un plan para luchar contra éste. Tu plan debe ser realista, práctico y concreto para poderlo cumplir.

3. Haciendo sacrificios.

La palabra sacrificio viene del latín sacrum-facere, que significa “hacer sagrado”. Entonces, hacer un sacrificio es hacer una cosa sagrada, es decir, ofrecerla a Dios por amor. Hacer sacrificio es ofrecer a Dios, porque lo amas, cosas que te cuestan trabajo. Por ejemplo, ser amable con el vecino que no te simpatiza o ayudar a otro en su trabajo. A cada uno de nosotros hay algo que nos cuesta trabajo hacer en la vida de todos los días. Si esto se lo ofrecemos a Dios por amor, estamos haciendo sacrificio.

4. Haciendo oración.

Aprovecha estos días para orar, para platicar con Dios, para decirle que lo quieres y que quieres estar con Él. Te puedes ayudar de un buen libro de meditación para Cuaresma. Puedes leer en la Biblia pasajes relacionados con la Cuaresma.

Fuente: http://www.aciprensa.com

Miércoles de Ceniza

Publicado en Año Liturgico, Catequesis, Celebración Litúgica, Formación, Jesús, Misa, iglesia católica el Febrero 5, 2008 por effeta

 Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: “metanoeiete”, es decir “Convertíos”. Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras “Convertíos y creed en el Evangelio” y con la expresión “Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás”, invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de “conversión” es así mismo la palabra “penitencia”… Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.
 

Tradición

En la Iglesia primitiva, variaba la duración de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 días) antes de la Pascua. Esto sólo daba por resultado 36 días de ayuno (ya que se excluyen los domingos). En el siglo VII se agregaron cuatro días antes del primer domingo de Cuaresma estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.

Era práctica común en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia pública el primer día de Cuaresma. Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fué simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregación.

Hoy en día en la Iglesia, el Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo. Esta tradición de la Iglesia ha quedado como un simple servicio en algunas Iglesias protestantes como la anglicana y la luterana. La Iglesia Ortodoxa comienza la cuaresma desde el lunes anterior y no celebra el Miércoles de Ceniza.


Significado simbólico de la Ceniza

La ceniza, del latín “cinis”, es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al “polvo” de la tierra: “en verdad soy polvo y ceniza”, dice Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entenderán mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), realizamos el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: “Arrepiéntete y cree en el Evangelio” (Cf Mc1,15) y “Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver” (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua.

¿Qué es la Cuaresma?

Publicado en Año Liturgico, Catequesis, Celebración Litúgica, Formación, Jesús, iglesia católica el Febrero 5, 2008 por effeta

 Cuaresma 2008:
Desde el 6 de Febrero hasta el 20 de Marzo

¿Qué es la Cuaresma?

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.

40 días

La duración de la Cuaresma está basada en el símbolo del número cuarenta en la Biblia. En ésta, se habla de los cuarenta días del diluvio, de los cuarenta años de la marcha del pueblo judío por el desierto, de los cuarenta días de Moisés y de Elías en la montaña, de los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar su vida pública, de los 400 años que duró la estancia de los judíos en Egipto.

En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.

La práctica de la Cuaresma data desde el siglo IV, cuando se da la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

Jueves 31 de Enero

Publicado en EFFETA, Encuentro Comunitario el Enero 31, 2008 por effeta

Hola amigas y amigos en Cristo.
Este Jueves 31 de Enero tendremos nuestro Encuentro Comunitario de Effetá
Desde las 20:00 hrs. Empezaremos con la Eucaristía, luego Adoración al Santísimo Sacramento y por último nuestro tema de conversación.

Esta semana: “El Aborto”

Te esperamos…

La Biblia

Publicado en Biblia, Formación el Enero 30, 2008 por effeta

 Una síntesis de la relación entre la Biblia y la Tradición Divina en preguntas y respuestas

¿Qué es la Revelación?

La revelación es la manifestación que Dios ha hecho a los hombres de Sí mismo y de aquellas otras verdades necesarias o convenientes para la salvación eterna.

¿Dónde se encuentra la Revelación?

La Revelación -también llamada Doctrina cristiana o Depósito de la fe- se encuentra en la Sagrada Escritura y en la Tradición.

¿A quién fue confiada la Revelación?

Jesucristo confió la Revelación a la Iglesia Católica. Por medio de sus Apóstoles, por tanto, sólo la Iglesia tiene autoridad para custodiarla, enseñarla e interpretarla sin error.

¿Qué es la Sagrada Escritura?

La Sagrada Escritura es la Palabra de Dios puesta por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo. Al conjunto de los libros inspirados lo llamamos Biblia.

¿Qué es la Tradición?

La Tradición es la Palabra de Dios no contenida en la Biblia, sino transmitida por Jesucristo a los Apóstoles y por éstos a la Iglesia.

Las enseñanzas de la Tradición están contenidas en los Símbolos o Profesiones de la fe (por ejemplo, el Credo), en los documentos de los Concilios, en los escritos de los Santos Padres de la Iglesia y en los ritos de la Sagrada Liturgia.

¿Quién es el Autor de la Biblia?

El Autor principal de la Biblia es Dios. El autor secundario o instrumental de la Biblia es el escritor sagrado o hagiógrafo. Por ejemplo, Moisés, el profeta Isaías, San Mateo, San Pablo, etc.

¿Qué es la Inspiración bíblica?

La inspiración bíblica es una gracia específica que concede el Espíritu Santo, por la cual el escritor sagrado es movido a poner por escrito las cosas que Dios quiere comunicar a los demás hombres.

¿Cuáles son las propiedades de la Biblia?

Las propiedades de la Biblia son:

- La Unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, y entre todas las partes de todos los libros.

- La Inerrancia (no contiene errores en lo que atañe a nuestra salvación) y la Veracidad (contiene las verdades necesarias para nuestra salvación).

- La Santidad (procede de Dios, enseña una doctrina santa y nos conduce a la santidad).

¿Cómo se divide la Biblia?

La Biblia se divide en dos partes: Antiguo y Nuevo Testamento. A su vez los libros del Antiguo y Nuevo Testamento se dividen en: libros históricos, didácticos y proféticos. Y cada libro se divide en capítulos y versículos.

¿Qué contiene el Antiguo Testamento?

El Antiguo Testamento contiene los libros inspirados escritos antes de la venida de Jesucristo. Son 46. Los libros históricos del Antiguo Testamento son 21: Génesis, Exodo, Levítico, Números, Deuteronomio (que forman el Pentateuco), Josué, Jueces, Ruth, I y II Crónicas o Paralipómenos, I y II Esdras (el 2º llamado también Nehemías), Tobías, Judit, Esther, I y II Macabeos.

Los libros didácticos del Antiguo Testamento son 7: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico.

Los libros proféticos del Antiguo Testamento son 18: Los cuatro Profetas Mayores: Isaías, Jeremías (con Lamentaciones y Baruc), Ezequiel, Daniel, y los doce Profetas Menores: Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.

¿Qué contiene el Nuevo Testamento?

El Nuevo Testamento contiene los libros inspirados escritos después de la venida de Jesucristo. Son 27. Los libros históricos del Nuevo Testamento son 5: Los cuatro Evangelios (según San Mateo, San Marcos, San Lucas, San Juan) y los Hechos de los Apóstoles.

Los libros didácticos del Nuevo Testamento son 21: Las 14 Epístolas o Cartas de San Pablo: Romanos, I y II Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, I y II Tesalonicenses, I y II Timoteo, Tito, Filemón y Hebreos.

Las 7 epístolas o Cartas llamadas católicas son: I y II de San Pedro: I, II y III de San Juan, la de Santiago y la de San Judas.

El único libro profético del Nuevo Testamento es el Apocalipsis de San Juan.

¿Qué es el Canon bíblico?

El Canon bíblico es el catálogo de los setenta y tres libros del Antiguo y del Nuevo Testamentos que forman la Biblia y que la Iglesia ha declarado como divinamente inspirados.

¿En qué período se escribió la Biblia?

Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos entre el siglo XV y el siglo II antes de Cristo.

Los libros del Nuevo testamento fueron escritos en la segunda mitad del siglo I. Los Libros Sagrados se escribieron al principio en papiro y más tarde en pergamino. El papiro es una planta que abunda en Egipto, el pergamino es una piel de cabrito que permite escribir por las dos caras.

Originalmente la Biblia estaba en rollos, es decir, largas fajas de papiro o de piel unidas en los extremos a dos bastones en torno a uno de los cuales giraba.

¿Qué es la Hermenéutica bíblica?

La Hermenéutica bíblica es la ciencia que trata de las normas para interpretar rectamente los Libros Sagrados. La Iglesia Católica es la única capacitada para interpretar auténticamente (con pleno derecho y sin posibilidad de equivocarse) la Sagrada Escritura porque Dios le confió solamente a Ella la misión de guardar, enseñar y aclarar a los fieles su Palabra.

¿Qué otras Biblias existen?

Además de la Biblia católica, que es la única completa y verdadera, existen la Biblia Hebrea y las Biblias protestantes. La Biblia Hebrea sólo contiene treinta y nueve libros del Antiguo Testamento. Por tanto, rechazan siete libros del Antiguo Testamento y todos los del Nuevo Testamento que forman la Biblia católica. Los protestantes, por su parte, admiten solamente el “libre examen” es decir, que cada uno ha de leer e interpretar la Biblia a su manera, sin necesidad de someterse a la autoridad de la Iglesia. A las Biblias protestantes les suprimieron algunos libros que están en la Biblia católica; además en los libros que conservan, modifican algunas palabras para apoyar sus ideas erróneas. Además, carecen de notas y comentarios, no tienen aprobación de la autoridad de la Iglesia; muchas son editadas por las “Sociedades Bíblicas”, algunas dicen: “Versión del original llevado a cabo por Cipriano de Valera y C. Reyna”; la mayoría de ellas suprime varios libros del Antiguo Testamento (Sabiduría, Judit, Tobías, Eclesiástico, I y II Macabeos, entre otros) y algunas también suprimen libros del Nuevo (Epístolas de Santiago, de San Pedro y de San Juan).

¿Puede leerse cualquier Biblia?

No. Porque puede contener errores doctrinales o morales. Para evitar esos errores, un católico sólo debe leer Biblias con notas y explicaciones aprobadas por la Iglesia Católica, es decir, que tengan “Nihil Obstat” e “Imprimatur”.

¿Cómo leer la Biblia?

La Iglesia recomienda la lectura de la Biblia porque es alimento constante para la vida del alma; produce frutos de santidad, es fuente de oración, gran ayuda para la enseñanza de la doctrina cristiana y para la predicación. El Concilio Vaticano II “exhorta a todos los fieles con insistencia a que, por la frecuente lectura de las Escrituras, aprendan la ciencia eminente de Cristo” (Constitución Dei Verbum, n. 25). Las disposiciones que se deben tener para leer y estudiar la Biblia son: fe y amor a la Palabra de Dios, intención recta, piedad y humildad para aceptar lo que Dios dice. Es recomendable leer los Evangelios diariamente durante unos cuantos minutos. San Jerónimo dice “Lee con mucha frecuencia las divinas Escrituras; es más, nunca abandones la lectura sagrada”. A la luz de las enseñanzas de la Iglesia, la Biblia nos permite conocer el modo de salvanos y reconciliarnos, y eso sólo puede lograrse conociendo, amando y encarnando la vida de Jesucristo.

 

Fuente: http://www.aciprensa.com

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Te invitamos a leer la Biblia, pronto subiremos una ayuda para empezar a leer la Biblia.

Sabías que…

Publicado en Formación, Sabías que... el Enero 30, 2008 por effeta

La mezcla que se realiza en la Eucaristía del agua y el vino tiene varios significados. El primer significado es la unidad de la sangre y el agua que brotaron del costado de Jesús en la Cruz, y que simboliza el nacimiento de la Iglesia y de los Sacramentos.

 

CALENDARIO 2008 DE PASTORAL JUVENIL ZONAL Y ARQUIDIOCESANA

Publicado en Noticias, Pastoral Juvenil Parroquia La Natividad del Señor, Peregrinación, Vicaría Zona Cordillera, iglesia católica el Enero 28, 2008 por effeta

 

MARZO

21

Vía Crucis Zonal (Las Condes)

22

Fiesta de la Resurrección en Plaza Italia

ABRIL

1

Encuentro Zonal de Asesores y Coordinadores de Pastoral Juvenil

12

Jornada I de Animadores de la Esperanza

19

Encuentro Zonal de Pastoral Escolar

MAYO

7

Inicio programa de formación de Asesores de la Universidad Católica Silva Henríquez

10

Encuentro Zonal y aniversario de Pastoral Escolar

16 – 18

Jornada II de Animadores de la Esperanza

JUNIO

6 – 7

Encuentro arquidiocesano de oración para Asesores

21

Jornada III de Animadores de la Esperanza

28

Envío de peregrinos chilenos de la Jornada Mundial de Jóvenes Sydney 2008

JULIO

4 – 6

Encuentro arquidiocesano de oración para Animadores en Punta de Tralca

10 – 20

XXIII Jornada Mundial de Jóvenes Sydney 2008

11 – 13

Campamento de Invierno de Pastoral Escolar

14 – 19

Escuela Zonal de formación de Invierno

29

Encuentro Zonal de Asesores y Coordinadores de Pastoral Juvenil

AGOSTO

2

Jornada IV de Animadores de la Esperanza

15

Día del Joven Solidario

23

Caminata de la Solidaridad

SEPTIEMBRE

6

Jornada V de Animadores de la Esperanza

28

Procesión de la Virgen del Carmen

OCTUBRE

3 – 5

Jornada VI de Animadores de la Esperanza

15

Cierre de inscripciones y reunión de preparación Peregrinación de Santa Teresa de Los Andes

18

18ª. Peregrinación Juvenil al Santuario de Santa Teresa de Los Andes

31

Certificación de Animadores de la Esperanza

NOVIEMBRE

22

Encuentro juvenil de oración María Mírame en el cerro San Cristóbal

DICIEMBRE

10

Certificación del curso de Asesores de la Universidad Católica Silva Henríquez

16

Encuentro Zonal de Asesores y Coordinadores de Pastoral Juvenil

19 – 21

Campamento de Verano de la Pastoral Escolar

ENERO 2009

5 – 16

Escuela Zonal de formación de Verano

 

Misiones de Verano

Razones biblicas para alabar a la Virgen

Publicado en Catequesis, Formación, Santísima Virgen María, iglesia católica el Enero 26, 2008 por effeta

 

1.- Como católicos tenemos un regalo especial de parte de Jesucristo que quiso dejarnos a su Madre santísima como Madre Nuestra.

El evangelio de Juan nos dice sobre eso lo siguiente:

“Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Jn 19,26-27

Si lees atentamente el pasaje anterior notarás que Jesucristo dice a su discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. No es a cualquier persona sino al “discípulo” al que le dijo esas palabras. Es el auténtico discípulo de Cristo quien al igual que el apóstol Juan hoy acepta a María como “Madre”. En ‘Juan’ encontramos el modelo de todo discípulo que acepta este regalo de Jesús. En la Cruz, en esos últimos momentos, cuando Él sabe que va a partir, es cuando Nuestro Señor delante de todos deja como testamento espiritual para todo discípulo cristiano un regalo especial: “Ahí tienes a tu madre”. Bendita seas María, Madre de la Iglesia, Madre mía y Madre nuestra.

Un momento después notamos la actitud del discípulo. Juan, sin vacilar, escribe lo que ese día él mismo había hecho: “El discípulo se la llevó a su casa”. Como no recordarlo y ponerlo dentro de la Buena Nueva que estaba escribiendo en su Evangelio. El mismo lo dijo: “Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas y que las ha escrito, y nosotros sabemos que su testimonio es verdadero”. Jn 21,24

Juan era el mas joven de todos los apóstoles y lo escribe porque para él, eso era un motivo de alegría y gozo que no podía callar. Que fácil hubiera sido para el no escribir eso años después. Si él hubiera tenido las ideas de algunos evangélicos actuales seguramente que nunca hubiera escrito eso. Pero no, para Juan el tener a María como madre no era motivo de vergüenza ni de quitar méritos a Jesucristo. Para él eso fue algo tan grande y valioso que no olvido ponerlo en su Evangelio.

Juan había escrito: “Hay además otras muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el mundo bastaría  para contener los libros que se escribieran”. Jn 21,25

Si al terminar su Evangelio él claramente afirmó que muchas cosas que Jesucristo había hecho no las había escrito, eso quería decir que solamente escribió lo que realmente era importante. No iba a desperdiciar su mensaje con cosas sin importancia. Solamente puso aquello que merecía ser mencionado, aunque tendría que dejar sin escribir muchas cosas que el mismo Jesús había hecho. Pues bien, unas de esas palabras tan valiosas fueron:

“Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Jn 19,26-27

 Es por eso que hoy, igual que ese día, el verdadero discípulo de Cristo hace lo mismo que Juan, se “lleva a María a su casa”. Bendita seas madre santa, porque podemos tener la misma alegría de Juan de poder llevarte y tenerte en nuestra casa.

Además, si la Biblia enseña que hay que “honra a tu Padre y a tu Madre” Lc 18,20  Eso es lo que seguramente hizo Juan y nos puso con ello el ejemplo de Honrar a María. Con esa actitud Juan fue un buen católico.

Al parecer muchos hermanos separados ya olvidaron lo que dice el libro de Levítico:

“Moisés y los ancianos de Israel dieron al pueblo esta orden: «Guardad todos los mandamientos que yo os prescribo  hoy. Maldito quien desprecie a su padre o a su madre. – Y todo el pueblo dirá: Amén”.

Dt 27, 1.16

De nuestra parte como católicos y como hijos suyos, también le honramos y amamos (Lc 18,20).

 Gracias Apóstol Juan por darnos el ejemplo de amor a la Virgen como una madre espiritual del verdadero discípulo de Jesucristo. Esta es la primera razón bíblica por la cual nosotros también lo hacemos así.

  2.- El Ángel, enviado por Dios, le dice: “Alégrate, llena de Gracia, el Señor esta contigo. Bendita tu entre las mujeres”.

“Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazareth, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita tu entre las mujeres» Lc 1,26- 28.                                                      

Que maravillosa es la Palabra de Dios al mostrarnos esto con tanta claridad. La Biblia nos dice que el Ángel es enviado por Dios para reafirmarlo, pues la palabra ‘Ángel’ significa mensajero. Si era enviado por Dios no podía equivocarse de ninguna manera y sus palabras a la Virgen María son tal y como hoy nosotros le llamamos:

“Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita tu entre las mujeres”

En las Biblias de versiones protestantes dice exactamente lo mismo. Bendito seas “Ángel” de Dios que no tuviste ningún problema en decir estas palabras y reconocer la grandeza de Dios en esta santa mujer. Cuando hoy en día hay muchos que dicen ser cristianos y le preguntan al católico que porque alabamos a la Virgen hacen eso porque al parecer no están leyendo atentamente la Biblia o no la quieren aceptar. Bendecir a la Virgen María es algo que nos puso como ejemplo el mensajero de Dios.

Imagine lo siguiente por unos segundos: Si Dios hubiera enviado ese día a un católico a darle el anuncio a la Virgen, esta persona hubiera hecho lo mismo que el Ángel, hubiera saludado a María y la hubiera alabado diciéndole “Bendita tu entre las mujeres”. En cambio si en ese día hubiera enviado a una persona con ideas protestantes ni hubiera hecho lo mismo ni siquiera algo parecido. Hubiera dicho algo así como: “hola mujer como cualquier otra, no te alegres pues tu necesitas ser salvada, eres solamente un objeto, como un vaso que Dios quiere usar; Adiós mujer”.  Gracias a Dios que no escogió a una persona con esas ideas, sino que envió a uno de sus mensajeros Ángeles y por él conocemos la buena noticia que dio: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo. Bendita tu entre las mujeres”

Esta es la segunda razón bíblica de nuestro amor a la Virgen, simplemente seguimos el ejemplo que nos dio el Ángel enviado por Dios. “Bendita tu entre las mujeres” María santísima.

3.- El niño, quien será Juan el Bautista, salta de gozo y al mismo tiempo, su prima Isabel queda llena del Espíritu Santo.

Que detalles tan hermosos y tan fuertes nos dice la Sagrada Escritura al describir la reacción de quien recibe a la Virgen en su casa:

“Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena  de Espíritu Santo”

Lc 1,41

Digámoslo actualizado. Si hoy en día viniera la Virgen María y se parará en la puerta de la casa de un evangélico ¿Qué es lo que este haría? Si permanece firme en sus creencias diría a sus hijos: “Niños sigan jugando, es una persona cualquiera la que esta allá afuera; Es una mujer que no merece ningún a alabanza ni honor especial, simplemente es la madre de Jesús a la que la Biblia le llama ‘mujer’. El mismo seguiría en sus quehaceres ordinarios y nada más.

Verdad que es bastante diferente es lo que paso en Isabel e incluso en un bebe que ni conciencia tenía todavía.

Ese bebe, al que pondrían el nombre de Juan, no solo salto de gozo, sino que también quedó lleno del Espíritu Santo. Eso lo había profetizado el Ángel:

“Porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre”

 Lc 1,15

           

¿Qué fue lo que paso ese día para que Isabel y el mas grande de los profetas (Lc 7,28;Mt 11,9) quedaran llenos del Espíritu Santo?  ¿Cuál fue la razón para tan grande manifestación de Dios? Leamos de nuevo la Biblia:

“Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena  de Espíritu Santo”

Lc 1,41

Todo fue por la presencia y el “saludo de María”. Por eso como católicos recibimos con gozo esa misma bendición. María nos lleva hacia una vida mas llena del Espíritu Santo. Lo que pasó fue que “El bebe salta de gozo y su prima Isabel se llenó del Espíritu de Dios”. Que increíble que muchos hermanos separados no alcancen a descubrir esto que está tan claro en todas las Biblias del mundo.

Cierre sus ojos e Imagíneselo unos segundos en su mente. Va entrando María y con su sola presencia provoca, que Isabel se llene del Espíritu Santo. Al mismo tiempo ese gozo es tal en Isabel que no solamente ella se llena de Dios sino que el bebe que lleva en su vientre “Salta de gozo”. Se imagina a Juan lleno de gozo y del Espíritu Santo por la presencia de María en casa de su mama Isabel.

Más expresivo ya no podía ser el evangelista San Lucas al narrarnos que fue lo que ese día sucedió: “Gozo y presencia del Espíritu Santo es lo que provoca la santísima Virgen María”.

Esta es la tercera razón bíblica del porque amamos y veneramos a la Virgen. Simplemente, que como católicos y cristianos verdaderos, aceptamos la Palabra de Dios tal cual es. Por eso al igual que ese bebe, saltamos de gozo y al aceptar a María en nuestras vidas entra Jesucristo y derrama su Espíritu sobre nosotros para llenarnos de su presencia. Sin duda que el bebe Juan e Isabel son como el católico de hoy que se goza ante la presencia de María. Ah, y eso que el bebe todavía no había nacido eh…

4.- Isabel, llena del Espíritu Santo, alaba y bendice a la Virgen María.

“… e Isabel quedó llena  de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno” Lc 1,42  Ni explicación hace falta pero solamente reforcemos que fue Isabel, llena del Espíritu de Dios, quien fue la primera que uso las palabras con las que los católicos alabamos a la Virgen.

Si hoy alguien dice que estamos mal al bendecir a la Virgen en realidad esta atacando al mismo Espíritu Santo, pues fue Él quien impulsó a Isabel a bendecir a la santísima Madre de Jesús y madre Nuestra. Igualmente si hoy alguien dice: ¿Dónde en la Biblia se habla de alabar a la Virgen? Lo respetamos y le sugerimos que lea un poco mas la Biblia pues eso esta escrito en Lc 1,42 desde hace mas de dos mil años y es increíble que hoy haya personas que dicen ser cristianos y que desconocen este pasaje de la Sagrada Escritura.

Hoy con gozo, con el Espíritu de Dios impulsándonos y con la Biblia en la mano decimos igual que Isabel cuando se llenó del Espíritu Santo: “Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús”.

Ah… y eso que nosotros no lo hacemos como Isabel lo hizo, pues ella lo hizo gritando: “y exclamando con gran voz” Lc 1,42

Esta es la cuarta razón bíblica por la que nosotros como auténticos cristianos, alabamos a la Virgen siguiendo el ejemplo de esta mujer llena de Dios: Isabel.

5.- Santa María profetizó que todas las generaciones le llamarían “Bienaventurada”.

Eso es lo que dice en todas las Biblias incluyendo las que usan los protestantes: “Por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada“. Lc 1,48

Los católicos al alabarla y llamarle así cumplimos esta profecía bíblica. Hay otros, que no son católicos, que no la cumplen. Los respetamos, pero respetamos y amamos más a la Palabra de Dios. Si en la Escritura dice: “Desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada” Entonces preguntémonos: ¿Qué Iglesia en el transcurso de la historia ha venerado a María? ¿Quién en estos dos mil años ha cumplido esta profecía bíblica?  La respuesta es: ¿Los Mormones? ¿Los Testigos de Jehová? ¿Los evangélicos?  Ninguno de ellos, pues ni siquiera existían y cuando aparecieron en vez e cumplir esta profecía se pusieron a contradecirla.

La respuesta correcta sobre quien cumple esta profecía bíblica es la Iglesia Católica. Somos nosotros quienes por gracia de Dios siempre la hemos llamado “Bienaventurada” sabiendo que de esta manera glorificamos el nombre de Dios pues es Dios mismo quien llamó a la santísima Virgen María y la llenó de su gracia (Lc 1,28).

Por estas cinco razones bíblicas te amamos, alabamos y bendecimos Santa Madre de Dios María santísima.

Martín Zavala (Misionero de la Palabra de Dios)

http://www.defiendetufe.org

Padre Nuestro cantado por S.S Juan Pablo II

Publicado en Música, Oración el Enero 26, 2008 por effeta